Visca la llibertat. Litografia d'Antoni Miró
Textos de les intervencions dels cònsols de França i Alemanya
Comissió de la Dignitat
Carrer Rosselló 198, 4rt pis
08008 Barcelona
Catalunya
Sr. Ministro de Cultura
Ministerio de Cultura
Plaza del Rey 1
28004 Madrid
Barcelona, 19 de julio 2007
Distinguido Señor Ministro,
En primer lugar, en nombre de la Comissió de la Dignitat, permítame felicitarle por su nombramiento como ministro de Cultura, cargo para el cual le desamos el mayor éxito. En la etapa de su precededora, D. Carmen Calvo, se aprobó la histórica Ley de devolución a nuestro país de los documentos de carácter público y privado expoliados por las fuerzas sublevadas de Franco durante el curso de 1938 y 1939. La Ley fue aprobada por todas las fuerzas de las Cortes salvo el Partido Popular. En el invierno de 2006 se procedió a devolver una parte de los documentos, concretamente los pertenecientes a la Generalitat de Catalunya, hecho que provocó una honda satisfacción no ya en Catalunya, sino en todo los sectores de más honda raíz democrática. Fue un muy reconfortante acto de restitución democrática que significó la superación parcial de lo que el profesor Paul Preston en su día definiera como “uno de los pocos crímenes todavía corregibles” del franquismo.
Hoy la sociedad catalana, a la que con humildad la Comissió de la Dignitat tiene el honor de representar en este tema, pide que la Ley aprobada en noviembre de 2005 se vea implementada prontamente y en su totalidad, dándose luz verde a la convocatoria de la Comisión Mixta que debe aprobar el inventario definitivo de documentos identificados para su devolución por los expertos de la Generalitat. Creemos que será un paso senzillo administrativamente, pero grande para la humanidad y la democracia, ya que permitirá dar su lógico desarrollo a una Ley justa y muy respaldada. Más de un año y medio después de su aprovación, Catalunya entera lo espera.
Cuando la Comissió de la Dignitat recogió el testigo de esta histórica reivindicación de los catalanes, recibió el apoyo de mil catedráticos internacionales y otras personalidades de reconocido prestigio como son Mario Soares, Francesco Cossiga, Noam Txomsky, Paul Preston, Danielle Mitterand, Adolfo Pérez Esquivel y Rigoberta Menchú, entre muchos otros. Todos supieron ver que detrás de los argumentos de “unidad de archivo” que esgrimían algunos contrarios a la devolución se escondían otras motivaciones menos decorosas junto con la voluntad de mantener y tolerar una de las aberraciones cometidas por los fascistas en aras de la represión y el control totalitario de la sociedad, vistiéndolo con la “respetabilidad” que le prestaba un falso concepto de la archivística. El apoyo a la devolución fue requerido, y gustosamente prestado, por todos esos intelectuales en un momento en qué gobernaba el Partido Popular en el Estado español, partido que no siempre ha sido lo suficientemente enérgico a la hora de rechazar el régimen de Franco y sus trágicas sequelas.
Hoy, a partir del verano del 2007, la Comissió de la Dignitat-entidad que goza del apoyo de las principales insituciones catalanas y de todos los partidos catalanes salvo el PP y Ciutadans- no quisera tener que recurrir de nuevo a recordar al mundo entero una de la vergüenzas políticas que se arrastran en España, desde esa negra etapa del pasado de la Humanidad, como fue el odavía no corregido expolio masivo de documentación a instituciones y particulares partidarios de la democracia y la legalidad vigente en Catalunya y el País Valencià, entre otros territorios. Si lo tuviera que hacer, en un futuro, en todo caso le animaría e inspiraría el recuerdo de personas muy queridas como fueron el artista Carles Fontserè, y tanto otros, que tuvieron que morir sin ver devueltos sus archivos, sus carteles y otros materiales, hoy todavía retenidos en la Ciudad de Salamanca donde Franco los mandó enviar hace casi setenta años. Por lo tanto, Sr. Ministro, le pedimos una urgente solución a este situación de incertidumbre y paralización en el proceso de retorno con la activación de los mecanismos que prevé la Ley para su feliz cumplimiento.
Reciba Usted un cordial saludo del Secretariado de la Comissió de la Dignitat,
Antoni Strubell i Trueta
Coordinador